viernes 10 de octubre de 2008

La Fantástica Historia del Mundo (I. El Principio de los Tiempos)

El dios chino P'an-Ku, creador del universo, vivía dentro de un huevo cósmico donde creció y creció durante 18.000 años, separando el huevo en dos mitades, cielo y tierra. Otros 18.000 años después, P'an-Ku explotó (o murió de cansancio, según otros testigos) y sus trocitos dieron lugar a las montañas, los ríos, los animales, en definitiva, el mundo tal y como lo conocemos. Esto fue hace ya varios miles de años.

Por otro lado, por aquello de poner orden al caos, Yahveh-Dios-Alá decidió crear el mundo hace unos 6.000 años. En seis días fue montando su creación, y la puso al disfrute de un hombre y una mujer antes de irse a descansar. El hombre y la mujer la debieron de liar bien parda, porque a Dios se le interrumpió el descanso y todos sabemos lo que pasa cuando te despiertas de una siesta a medias. El incidente acabó con la expulsión de los alborotadores.

En otro lugar del vacío cosmico, el azteca Ometeotl decidió crearse a sí mismo y tener descendencia. Encargó a sus cuatro dioses hijos que crearan el mundo para que vivieran los humanos en él. Como ninguno de los experimentos funcionó, Ometeotl engendró otros dos hijos para crear la versión "refinitiva". Los sacrificó para hacer el sol y la luna, y luego sacrificó a sus 1600 nietos dioses para alimentarlos. A los humanos les encargó seguir haciendo sacrificios para mantener al sol, y el día que dejen de hacerlo se acabará el mundo.


Todos estos prodigios tuvieron lugar hace unos miles de años, y sorprendieron muchísimo a los humanos y demás animales, que hasta entonces habían vivido convencidos de que el mundo ya existía. Los más desfortunados fueron los dinosaurios, que se extinguieron mucho antes de poder presenciar su propia creación. La época de las creaciones fue, cuando menos, confusa, y cientos de dioses reclamaron los derechos de autor del bonito planeta azul. Es comprensible: cuando la Tierra aún era un hervidero de azufre y magma, apedreado por meteoritos, ninguno de los dioses hubiera dado un duro por ella.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Desde la earth flath society queremos denunciar que todo eso, al igual que la creencia de que la tierra es redonda, es solamente una conspiración de los cientificos para así poder ir convenciendonos de que son mas listos que nosotros y poder dominarnos. Y la prueba es...

Con lo que me cuesta acordarme de donde deje ayer las llaves...¿como van a asegurarme precisión a miles de años traves del tiempo?

Dorwinrin dijo...

jeje tierraplaneros, afortunadamente no dependemos de vuestra capacidad para acordaros de dónde dejáis las llaves (o el razonamiento).

¿Insinúas que soy parte de una conspiración? ¿Que esos Señores con barba y gafas(TM) con los que suelo hablar son mis socios?

Creo que habrá que liquidarte, Anónimo...

Jorge dijo...

Fina ironia, sí señor, aunque noto que te falta la única cosmogonía que considero verídica: la del monstruo de spaguetti volador. Prueba de ello son las dos entrañables bolas que posee nuestra "bien diseñada" anatomía en humilde homenaje a sus divinas albóndigas, motivo de dicha nuestra que nuestro benevolente creador estuvo gustoso de concedernos para gozar de ellas en su nombre, sencillamente irrefutable.

Dorwinrin dijo...

Por supuesto que no me he atrevido a hablar de FSM, por temor a que me castige con su apéndice tallarinesco y me condene a no poder comerme una buena carbonara de por vida.

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