lunes 24 de marzo de 2008

Cuidado con los arcoiris

Rebotando por ahí me he encontrado con esta viñeta de Alberto Montt



Sí, es el tipo de cosas que sólo me hacen gracia a mí... genial.

lunes 10 de marzo de 2008

Elecciones 2008

Bueno, pues ya está, felicidades al ganador, palmaditas en la espalda a los demás, y hasta dentro de 4 años.

Pero a mí me gustaría hacer una reflexión.

Hay un factor clave en nuestro sistema electoral, poco conocido y desde luego jamás publicitado por los "bipartidarios": el reparto de escaños por circunscripciones. El sistema está montado de tal manera que prácticamente excluye a las minorías de la vida política, beneficiando exageradamente a los dos grandes y a las mayorías regionales.

El ejemplo del absurdo: A las 1.15am, y con el 99,24% escrutado, el EAJ-PNV obtiene 6 escaños con 303.246 votos, mientras que IU obtiene sólo 2 escaños con... 957.611 votos.

Dicho de otra manera, EAJ-PNV ha necesitado 50.541 votos por escaño, e IU ha necesitado 478.805.

O sea, que un (1) sólo votante del PNV tiene más representación parlamentaria que nueve (9) votantes de IU. ¿Democracia?

Esto funciona así porque los escaños no se reparten según los votos a nivel nacional, sino por circunscripciones provinciales. El reparto se hace usando el Sistema d'Hondt , una forma de distribuir los escaños que beneficia a los partidos mayoritarios. Y ojo, que esto no es malo, se hace para propiciar gobiernos más estables a costa de que las minorías pierdan poder. A España, en el momento en que se eligió este método, no le venía nada mal algo así.

El problema en España no es el sistema d'Hondt, porque en realidad no hay un sistema ideal y todos tienen sus pegas. Lo que en verdad convierte esto en una parodia de democracia es el reparto por provincias. Y es que esta forma de distribuir provoca que las candidaturas que tienen apoyo a nivel nacional, pero que no ganan en ninguna de las provincias, sean prácticamente ignoradas en el resultado final.

Por ejemplo, en la provincia A, se reparten 7 escaños. Por el sistema D´Hondt, la primera candidatura, con 80.000 votos, se lleva 4 escaños. La segunda, con 70.000, otros 3 escaños. La tercera candidatura, con 20.000 votos, no se lleva ninguno.
Si en todas las provincias se diera este patrón, imaginad lo que pasa con un partido que obtenga 1.000.000 de votos distribuidos en todo el país, frente a uno que obtenga 80.000 en una sóla provincia. La minoría nacional (1.000.000) no obtiene representación en el Congreso, pero la mayoría local de la provincia A (80.000 votos) obtiene 4 escaños. No parece justo que 1.000.000 de personas de todo el país sean gobernadas por 80.000 personas de una sola provincia, ¿verdad?

Esto es un ejemplo llevado al extremo, pero la realidad no es mucho mejor. Las grandes perjudicados (minorías nacionales) esta vez han sido IU (2 escaños) y UPyD (1 escaño). Y es muy lógico pensar que los grandes beneficiados son los partidos nacionalistas.

De hecho, es probable que ellos lo piensen así.

Pero ahora viene la gran sorpresa. Simulando que el reparto se hiciera a nivel nacional y no provincial, IU obtendría 14 escaños (no 2) y UPyD obtendría 4 (no 1). ¿Dónde se han quedado esos 15 escaños en el reparto provincial? Se los han repartido a medias el PSOE y el PP.

Y es que sólo hay una cosa en la que estos dos partidos se ponen de acuerdo: y es en no tocar la Ley Electoral desde 1985.


(Sobre esto escribió mucho mejor que yo Rux, en septiembre 2007)


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